.Minuto de Silencio.
Creo que lo he matado.
Lo vomité en el baño de aquel bar, bebí un trago de whisky para que desapareciera el mal sabor de boca y se quedó encerrado. Solo salió cuando te vi, me miraste y te fuiste (ojalá se te caigan los labios a pedazos) y el vino corriendo y de un salto se metió en mi bolsillo. Con la cabeza apoyada en la pared y reteniendo trozitos de alma que querian salir por los ojos.
Salí a la calle y empecé a saltar, quería volver a volar y con tanto salto se salió del bolsillo y quedó tirado en el suelo, no pude evitar que un coche lleno de palabras lo aplastara. Lo cogí del suelo y decidí meterlo en el pecho.
Nos fuimos a un lugar seguro. El sol empezaba a aparecer y a colarse por aquella ventana medio rota. Yo desde el sofá que se hunde del medio le oía llorar por tanto humo y alcohol mezclado. Malherido y susurrando me dijo que lo tirara por el retrete, que el sabría lo que hacer, que no me preocupara, pero que no queria morir ahogado.
Solo me hizo falta escuchar una canción y me entraron arcadas. Pronto se perdio por las tuberias entre lágrimas.
Ahora vivo sin corazón y no se está tan mal, pero me duele el hueco que quedó en el pecho y no quiero cerrar los ojos por si te apoderas de mis sueños y al no poder luchar, ya no despierto.
Ahora solo me das asco, dentro de cinco minutos, probablemente, volveré a quererte, pero eso ya da igual.
Ahora haré algo de provecho e iré a tomarme un café.

Nombre: Maki







