.Manos Frias.
Aunque pases horas estirando de mi mano, intentando hacerme andar, soy como los perros camino del veterinario. Y sigo sintiendo las manos frias y lo peor es que el corazón sigue congelado, no me valen los falsos abrazos o las sonrisas de compromiso.
¿Sabes? Prefiero andar sola y que cada mañana me machaque el día, pero por lo menos no escucharé promesas que ya van rotas antes de salir por la boca.

Nombre: Maki







